Redacción: Carolina Herrera
El kéfir es una fuente natural de probióticos que puede apoyar la digestión y el descanso cuando se consume por la noche. Conoce sus beneficios, recomendaciones y qué dicen los especialistas.
Formando parte de la rutina de muchos, los búlgaros de leche sugieren una alternativa natural para aliviar malestares, pero se ha revelado que su consumo nocturno es lo más recomendado por especialistas en nutrición. Te contamos por qué y qué beneficios tiene.
Fortaleciendo el sistema inmunológico, los búlgaros de leche o también conocidos como kéfir, son una fuente de probióticos naturales que se obtienen a partir de un proceso de fermentación de leche y gránulos con bacterias y levaduras benéficas en su interior. Este proceso crea un alimento con una gran cantidad de microorganismos, aportando hasta más de 30 cepas distintas, dependiendo del proceso de fermentación.
El kéfir es conocido por su ayuda en la digestión nocturna al aliviar malestares estomacales y apoyando al equilibrio intestinal durante la noche cuando el cuerpo descansa. Ahora bien, ¿por qué se sugiere tomarlo en la noche? Los búlgaros de leche se recomienda consumir antes de dormir ya que el cuerpo en las últimas horas del día entra en una fase de reposo metabólico, lo que se traduce como el escenario perfecto para que el kéfir pueda interactuar con la microbiota intestinal y así favorecer la salud digestiva.
De acuerdo con especialistas en nutrición, entre sus principales beneficios del consumo de kéfir en la noche, es su ayuda en la digestión nocturna al reducir la sensación de pesadez tras cenar, disminuir gases e inflamación abdominal y favorecer un tránsito intestinal más regular.
Asimismo, otro de sus beneficios principales recae en la mejora de la calidad de sueño debido a que algunos compuestos de los búlgaros de leche actúan sobre el sistema nervioso y promueven la relajación, comportándose como un “sedante natural”. Los principales nutrientes que tienen son el triptófano, calcio y magnesio, los cuales son parte de procesos relacionados con hormonas clave en el ciclo del sueño, como la serotonina y la melatonina.
De esta forma, el kéfir puede ser una alternativa fundamental para las personas con ansiedad o estrés que tengan complicaciones para conciliar el sueño, pero cabe destacar que no actúa como inductor directo del sueño.
Sin embargo, a pesar de los altos beneficios que conlleva su consumo, especialistas en salud digestiva coinciden en moderar su ingesta y evitar comerlo inmediatamente antes de acostarse. Además de consultar con un médico especialista en enfermedades digestivas e inmunológicas, ya que aunque el alimento sea totalmente natural, no todos los organismos responden de la misma forma.
En paralelo, se sugiere tomar medio vaso entre treinta o 60 minutos antes de conciliar el sueño, evitar su mezcla con comidas pesadas y para los principiantes se sugiere empezar con cantidades pequeñas para una mejor adaptación.
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