Redacción: Inés Arroyo
En México, el acceso a internet entre niños y adolescentes crece de manera acelerada. De acuerdo con el Inegi, más del 90 por ciento de los jóvenes de entre 12 y 17 años se conectan de forma regular, y cada vez más menores de 6 a 12 años se suman a esta tendencia.
El uso de la red, aunque indispensable para la educación y la convivencia social, también ha abierto la puerta a riesgos graves. El grooming, el ciberbullying y hasta el reclutamiento forzado por parte del crimen organizado se han vuelto amenazas frecuentes. Redes sociales y videojuegos populares como Roblox o Minecraft suelen ser utilizados por delincuentes para acercarse a los más jóvenes.
“Cuando los niños adquieren un teléfono celular se amplía la posibilidad de que sean víctimas de fraudes o engaños. Pueden ser contactados a través de redes sociales, videojuegos u otras plataformas”, advierte David González, investigador en seguridad informática de ESET. Señala que la sobreexposición de datos personales es uno de los principales factores de riesgo.
La vulnerabilidad no es solo técnica, también emocional. La psiquiatra Jarmila Tomková subraya la importancia de preparar a los menores antes de permitirles abrir una cuenta en redes sociales. “Deben aprender que los comentarios crueles reflejan los problemas de quienes agreden, no de ellos. Además, necesitan saber que pueden acudir a sus padres o tutores siempre que se sientan en peligro”.
La confianza familiar es clave para que los niños no enfrenten estas situaciones en silencio. Los especialistas recomiendan enseñarles a reportar contenido ofensivo, guardar evidencia con capturas de pantalla y hablar de inmediato con un adulto de confianza.
Además de la educación y el acompañamiento, la tecnología puede ser un aliado. Los controles parentales y los antivirus ayudan a restringir el acceso a sitios riesgosos, prevenir descargas maliciosas y proteger datos sensibles como fotografías o contactos. Estas herramientas, disponibles en versiones gratuitas y de pago, añaden una capa de seguridad indispensable.
La protección de los menores en internet requiere un enfoque integral: educación en casa, empatía y supervisión, junto con el uso de herramientas tecnológicas. Solo así se podrá aprovechar lo mejor del mundo digital sin exponer a niños y adolescentes a riesgos que pueden poner en juego su bienestar e incluso su vida.
¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ










Agregar comentario