Redacción Marlone Serrano
Explora las Islas Marías, un destino turístico que combina historia, naturaleza y aventura con recorridos únicos en el Pacífico mexicano.
Las Islas Marías son un destino que combina historia, naturaleza y leyenda. Tras el cierre del penal en 2019 y su reapertura como espacio turístico en 2022, este archipiélago —formado por María Madre, María Magdalena, María Cleofas y San Juanito— se ha convertido en un lugar que invita a descubrir la memoria penitenciaria y la riqueza natural del Pacífico mexicano.
Hiking al Cristo: un amanecer distinto
Uno de los recorridos más emblemáticos es el ascenso al Cristo, una caminata que inicia antes del amanecer. El trayecto dura alrededor de tres horas y permite observar la isla desde lo alto, con vistas panorámicas del mar y la vegetación. Para los visitantes, es una experiencia de introspección: caminar en silencio, escuchar el canto de los loros cabeza amarilla y sentir cómo la isla despierta con el sol.
Mirador Halcones: el horizonte del Pacífico
El Mirador Punta Halcones es otro punto imperdible. Desde ahí se aprecia la inmensidad del océano y la silueta de la isla María Magdalena. Al atardecer, el espectáculo de colores convierte el lugar en un escenario natural que invita a la contemplación. Es un sitio ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza y llevarse una imagen inolvidable de la isla.
Museo de Sitio y Panteón: memoria viva
El Museo de Sitio conserva objetos, documentos y fotografías que narran la vida penitenciaria y comunitaria de la isla. Los murales del Auditorio Muros de Agua José Revueltas, pintados por internos, son testimonio de creatividad en medio del aislamiento.
El Panteón guarda historias de quienes nunca regresaron al continente. Caminar entre sus tumbas es comprender la dimensión humana de la colonia penal: hombres y mujeres que vivieron y murieron en la isla, dejando huellas que hoy forman parte de la memoria colectiva.
La Henequenera: trabajo y resistencia
La visita a la Henequenera muestra cómo los internos cultivaban y procesaban esta planta para producir fibras utilizadas en cuerdas y textiles. Es un recorrido que conecta con la historia laboral de la isla y con la capacidad de los colonos para transformar la naturaleza en sustento.
Salinera, Calera y Camaronera: la vida productiva
Estos espacios reflejan la dimensión económica de la colonia penal. La Salinera y la Calera muestran cómo se aprovechaban los recursos naturales para la producción de sal y cal, mientras que la Camaronera evidencia el vínculo de la isla con la pesca y el mar.
Prisión de máxima seguridad: memoria penitenciaria
La visita a la prisión de máxima seguridad es una experiencia fuerte, pero necesaria para comprender la historia reciente. Los pasillos, celdas y torres de vigilancia recuerdan el periodo en que la isla se convirtió en Cefereso, con más de 14,000 internos en menos de un año. Hoy, recorrerla es reflexionar sobre la transformación de un espacio de aislamiento en un destino abierto al público.
Leyendas de la isla
Las Islas Marías también guardan historias y leyendas que enriquecen la experiencia. Se habla de apariciones, relatos de colonos y mitos que forman parte de la identidad isleña. Escuchar estas narraciones durante los recorridos es adentrarse en un mundo donde la realidad y la imaginación se mezclan.
Visitar las Islas Marías es recorrer un espacio donde la historia se convierte en patrimonio y la naturaleza en refugio. Cada recorrido —del Cristo al Mirador Halcones, del Museo de Sitio a la Henequenera, de la Salinera a la prisión de máxima seguridad— es una oportunidad para comprender la isla desde diferentes ángulos.

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