Redacción Andrea García
Durante el Desfile Cívico-Militar por el 216 aniversario de la Independencia, Claudia Sheinbaum destacó la soberanía nacional y afirmó que México no será colonia ni protectorado de ninguna nación.
La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el miércoles 16 de septiembre el Desfile Cívico-Militar con motivo del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, realizado en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México. Frente a integrantes de las Fuerzas Armadas, representantes de los Poderes de la Unión, integrantes de su gabinete y ciudadanos, la mandataria dedicó parte de su mensaje a destacar la independencia, la libertad y la soberanía como elementos centrales de la historia nacional.
Durante su intervención, Sheinbaum afirmó que México no será colonia ni protectorado de ninguna nación y sostuvo que el país debe mantener una posición de defensa de su soberanía. La presidenta relacionó este planteamiento con la historia de la Independencia y con la responsabilidad que, de acuerdo con sus palabras, tienen las distintas generaciones de preservar aquello que costó vidas y esfuerzos durante la construcción de la nación mexicana.
“México no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”
Una de las frases que marcó el discurso presidencial fue la afirmación de que “México no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”. La expresión fue pronunciada durante la ceremonia previa al paso de los contingentes militares y formó parte de un mensaje centrado en la defensa de la independencia y la soberanía nacional. La declaración rápidamente se convirtió en uno de los principales elementos de la cobertura del desfile.
La mandataria también señaló que el 16 de septiembre representa una memoria viva para México y que la fecha debe recordar que la libertad se conquista, la soberanía se defiende y una patria justa y digna se construye de manera permanente. Con ello, Sheinbaum vinculó la conmemoración histórica con una reflexión sobre el papel que tienen las generaciones actuales en la preservación de la independencia nacional.
La Independencia como memoria viva de México
En su discurso, Sheinbaum retomó distintos episodios relacionados con el movimiento independentista y destacó la participación de personajes como Miguel Hidalgo y José María Morelos. La presidenta presentó la Independencia como una causa popular que surgió de la inconformidad frente a la injusticia y como un proceso en el que participaron hombres y mujeres que buscaron construir una nación libre y soberana.
La presidenta también hizo referencia a la resistencia de los pueblos indígenas durante el periodo colonial y a la importancia de mantener presente la memoria histórica. De acuerdo con el discurso, recordar estos acontecimientos permite comprender que la soberanía y la independencia han formado parte de las luchas que han acompañado a México durante más de dos siglos y continúan siendo elementos relevantes de la identidad nacional.
Las Fuerzas Armadas participaron en la ceremonia
El mensaje presidencial se desarrolló antes del tradicional paso de los contingentes que participaron en el Desfile Cívico-Militar por las principales calles del Centro Histórico. De acuerdo con reportes publicados sobre la ceremonia, participaron cerca de 16 mil elementos de las Fuerzas Armadas y otros cuerpos, además de vehículos, aeronaves y distintos agrupamientos que formaron parte del acto conmemorativo.
Sheinbaum, en su calidad de presidenta y comandanta suprema de las Fuerzas Armadas, estuvo acompañada por integrantes de su gabinete y por los titulares de las instituciones militares. La ceremonia reunió a autoridades y ciudadanos en el Zócalo capitalino, donde el desfile formó parte de las actividades oficiales para conmemorar un nuevo aniversario del inicio de la lucha de Independencia.
Un discurso que coloca nuevamente la soberanía en el centro
El mensaje pronunciado durante el desfile tuvo como uno de sus principales temas la defensa de la soberanía mexicana. Sheinbaum sostuvo que México debe mantener su independencia y rechazó que el país pueda convertirse en colonia o protectorado de otra nación, mientras vinculó esta posición con el legado histórico de quienes participaron en la construcción de la República.
Con la frase “México no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”, la presidenta cerró uno de los mensajes centrales de la ceremonia del 16 de septiembre. El discurso combinó referencias a la historia independentista, la defensa de la soberanía y la responsabilidad de las nuevas generaciones de mantener viva la memoria de quienes participaron en las luchas que dieron origen al México independiente.










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