Redacción: Maggi Arreola Paola
El Purple Day busca visibilizar la epilepsia como una condición neurológica relevante, promoviendo la información, el acceso a tratamiento y la inclusión social como elementos clave para mejorar la calidad de vida.
El Purple Day, conmemorado cada 26 de marzo, se ha convertido en una de las iniciativas más importantes a nivel mundial para visibilizar la epilepsia, una condición neurológica que afecta a cerca de 65 millones de personas en todo el mundo, de acuerdo con estimaciones recientes de organismos internacionales de salud.
El origen de esta fecha se remonta a 2008, cuando Cassidy Megan, una niña canadiense que vivía con epilepsia, decidió crear un día dedicado a generar conciencia y combatir los prejuicios que ella misma enfrentaba. Su objetivo era claro: hacer que más personas entendieran la condición y que quienes la padecen no se sintieran solos. Lo que comenzó como una iniciativa escolar pronto llamó la atención de organizaciones internacionales.
En 2009, el movimiento dio el salto global gracias al respaldo de la Anita Kaufmann Foundation y la Epilepsy Foundation, que ayudaron a posicionar el Purple Day como una campaña internacional. Desde entonces, la iniciativa ha crecido de manera constante, sumando la participación de más de 100 países con actividades que incluyen campañas informativas, eventos comunitarios y acciones digitales.
El color morado, símbolo de este día, representa la soledad que muchas personas con epilepsia han experimentado debido al estigma social. Usarlo se ha convertido en un acto de apoyo y una forma de dar visibilidad a una condición que, a pesar de ser una de las más comunes dentro de los trastornos neurológicos, sigue rodeada de desinformación.
La epilepsia es un trastorno del sistema nervioso central caracterizado por crisis recurrentes provocadas por alteraciones en la actividad eléctrica del cerebro. Estas crisis pueden variar desde episodios breves de desconexión hasta convulsiones más complejas. Sin embargo, uno de los principales desafíos no es solo médico, sino social: se estima que hasta el 70% de las personas con epilepsia en el mundo no recibe el tratamiento adecuado, especialmente en países de ingresos bajos y medios.
Además, en aproximadamente la mitad de los casos no se identifica una causa específica, lo que dificulta su prevención y diagnóstico oportuno. A pesar de ello, especialistas señalan que una gran parte de los pacientes puede controlar sus crisis con el tratamiento adecuado, lo que les permite llevar una vida plena y activa.
En este contexto, el Purple Day no solo busca informar, sino también transformar la percepción social de la epilepsia. A través de la educación, se promueve el conocimiento sobre cómo actuar ante una crisis, la importancia del diagnóstico temprano y el acceso a servicios de salud. También impulsa la empatía y la inclusión, elementos clave para mejorar la calidad de vida de quienes viven con esta condición.
Algunas de las instituciones dedicadas a la investigación y difusión de esta son:
- Epilepsy Foundation
- Anita Kaufmann Foundation
- International League Against Epilepsy
- International Bureau for Epilepsy
A más de una década de su creación, esta iniciativa demuestra el impacto que puede tener una idea cuando conecta con una necesidad global. El Purple Day no es solo una fecha conmemorativa, sino un llamado a romper estigmas, generar conversación y construir una sociedad más informada, donde la epilepsia deje de ser un tema invisible.
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