Redacción: Amairany Ramírez
Descubre cómo la Ciudad de México hizo historia al romper el Récord Guinness con la clase de futbol más masiva del planeta.
El corazón de la Ciudad de México fue testigo de una hazaña sin precedentes que puso al país en la mira del deporte internacional. Lo que habitualmente es la Plaza de la Constitución se transformó en un imponente tapete verde de pasto sintético para albergar la clase de futbol más grande jamás registrada, logrando convocar a 9 mil 500 participantes que, al unísono, demostraron que la capital mexicana respira futbol en cada rincón.
La jornada comenzó desde las primeras horas de la mañana, cuando miles de personas de todas las edades, desde niñas y niños hasta adultos mayores y personas con discapacidad se dieron cita con balón en mano, respondiendo a una convocatoria que buscaba no solo superar una marca mundial, sino también calentar los ánimos a tan solo 86 días del inicio de la Copa Mundial de Futbol 2026.
Hasta este domingo, el Récord Guinness de esta categoría pertenecía a la ciudad de Seattle, en Estados Unidos, donde poco más de mil personas se habían reunido para una práctica similar. Sin embargo, la movilización en la CDMX pulverizó esa cifra, multiplicándola casi por nueve. Para que el reconocimiento fuera oficial, los asistentes no solo debían estar presentes, sino completar una rutina técnica coordinada de 35 minutos bajo la estricta supervisión de jueces internacionales.
El ejercicio incluyó calentamientos al ritmo de la música y una serie de movimientos futbolísticos de diversas intensidades, diseñados para ser inclusivos y permitir que todos los asistentes, sin importar su condición física, pudieran contribuir al éxito colectivo. La logística fue monumental: el personal de Guinness World Records verificó minuciosamente que se cumplieran los criterios de participación y ejecución en cada sección de la plancha del Zócalo.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien encabezó el evento, recibió el certificado oficial que acredita a la metrópoli como la poseedora de este nuevo hito. En su mensaje, Brugada destacó que el futbol debe ser visto como un lenguaje universal que une a los pueblos. “Desde aquí gritamos alto y claro: no a la guerra, sí a la paz”, afirmó la mandataria, subrayando que este evento simboliza un “mundial social” que busca erradicar el racismo y la exclusión de las canchas.
Como incentivo adicional para los participantes, se anunció que cada una de las 9,500 personas recibirá una copia del certificado oficial para conmemorar su aporte a esta historia de éxito. La Ciudad de México reafirma así su capacidad para organizar eventos masivos de gran escala, consolidándose como una de las sedes más vibrantes y preparadas para la próxima justa mundialista.
¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ










Agregar comentario