Se reinstala la bandera del orgullo LGBT en Nueva York, el acto fue respaldado por activistas y autoridades locales, reafirman la representación de la memoria histórica y el significado del legado de Stonewall.
Redacción: Arely Negrete
Después de que el gobierno de Trump quitara la bandera del orgullo LGBT que se encontraba en el monumento Stonewall National en Nueva York, ésta volvió al sitio que muchos consideran como emblemático para la comunidad en Estados Unidos. Dicho acto logro reunir a residentes, activistas y algunos funcionarios locales en pro de mantener la bandera arcoíris en el lugar.
El monumento ubicado en el barrio de Greenwich Village, hace honor a los hechos ocurridos en el año de 1969. Los cuales fueron el punto de partida del movimiento moderno por los derechos de la diversidad sexual. Aquellos disturbios fueron detonados por una redada que la policía realizo en un bar, con ello se marcó un hito que logró transformar la lucha por la igualdad en el país, y en el mundo posteriormente.
La disputa tuvo lugar luego de que el servicio de parques nacionales retirara la bandera tras seguir las instrucciones que se vincularon a lineamientos federales, en cuyo caso hablan sobre los símbolos que pueden exhibirse en ciertos espacios que administra el gobierno central. Esto genero discrepancia entre líderes y organizaciones defensoras de derechos civiles.
El que la bandera fuese retirada no se trata de un simple acto administrativo, para muchos activistas es interpretado como un mensaje político encargado de minimizar la relevancia social e histórica del lugar. Por lo que la respuesta se mostró inmediata, donde autoridades del estado y de la ciudad se dieron lugar en una ceremonia pública para fuera reinstalada, reafirmando que el símbolo muestra dignidad y que representa resistencia y memoria.
Destacó la presencia de Brad Hoylman presidente del distrito de Manhattan, funcionario que es abiertamente homosexual, expresó durante el evento que la bandera no se encarga solo de honrar el pasado pues afirma que está ahí para reiterar el compromiso que se tiene con los derechos humanos en el presente. Así mismo, dijo que el legado de Stonewall no puede ser suprimido por una orden administrativa.
Los asistentes externalizaron que crecieron viendo al símbolo como una referencia a las batallas ganadas y las que siguen pendientes Unos más confirmaron que con este acto se muestra un gran apoyo a las nuevas generaciones. Aunque en el contexto federal este acto se tomó como un acto político, para los presentes fue en el contexto de la memoria colectiva y la reafirmación de la identidad.
Más allá del debate administrativo, es evidente que la bandera LGBT tiene un peso histórico en este sitio que excede cualquier reglamento, al retirarlo solo se demuestra un intento de darle menos importancia a su carga simbólica. Los derechos de distintas comunidades siguen siendo tema de discusión pública, en este contexto la bandera ondeando nuevamente nos recuerda que los avances alcanzados son fruto de la resistencia y nos habla de que la igualdad sigue siendo una meta vigente.
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