Redacción: Amairany Ramírez
El legendario baterista de The Beatles, Ringo Starr, celebra hoy sus 85 años de vida. Pero que su edad no te engañe: el icónico músico se siente como si tuviera 24 años y continúa tan activo como siempre, desmintiendo cualquier idea de un retiro.
Desde la disolución del famoso “cuarteto de Liverpool”, Starr ha mantenido un amor incondicional por la música. De hecho, recientemente lanzó su primer disco de country, y en enero pasado presentó su álbum “Look Up”. No solo sigue grabando música nueva, sino que también continúa girando con su querida All-Starr Band, llevando su energía a los escenarios de todo el mundo. Su batería, según él, “cobra vida” cuando la toca frente a una audiencia, y no encuentra “gozo” en tocarla solo.
Ringo, cuyo nombre real es Richard Starkey, ha compartido en varias ocasiones que su éxito no fue planeado, sino que “se ha creado solo”. Es una postura humilde para quien le marcó el ritmo al grupo de rock más famoso de todos los tiempos. Más allá de la música, su mensaje constante es uno de “paz y amor”. Está firmemente convencido de que es fundamental ver el lado positivo de las cosas para poder aportar algo valioso al mundo, y cree que la música es un lenguaje universal que puede comunicar estos valores sin importar las barreras idiomáticas.
A pesar de ser considerado por muchos como uno de los mejores bateristas de la historia, Ringo no se ve a sí mismo como un virtuoso técnico. De hecho, admite no ser alguien que practique horas con tambores y platillos. Sin embargo, tiene claro que ha “creado un estilo” propio, basándose más en el ritmo y en su conexión física con la música que en la técnica estricta. Su acercamiento a la batería fue casi accidental, iniciado durante una de sus muchas estancias en el hospital cuando era niño, al recibir una pequeña percusión para distraerse.
Nacido en Liverpool en una familia de escasos recursos, Ringo fue un niño enfermizo, lidiando con afecciones como peritonitis y neumonía. Encontró en el humor y la música una forma de sobrellevar la vida, desarrollando un sentido del humor más “de barrio” a diferencia del sarcasmo de John Lennon. Incluso tuvo una etapa en el cine, participando en películas como “El cavernícola”, filmada en México.
A sus 85 años, Ringo Starr no siente ninguna incomodidad por su edad. Al contrario, asegura que se siente “mejor que nunca” y que no tiene nada de qué avergonzarse, pues “todos saben cuándo nací y saben exactamente cuán viejo soy”. Esta actitud positiva es un recordatorio de que, como la letra de “El submarino amarillo” lo sugiere, él lleva una vida sencilla y disfruta de lo más básico, siempre con su pasión por la música y su eterno mensaje de amor y paz.
¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ










Agregar comentario