Redacción: Grecia Rodriguez
Descubre por qué El Gran Showman es mucho más que un musical. Es una historia que inspira, protagonizada por Hugh Jackman, sobre perseguir nuestros sueños, celebrar nuestras diferencias y brillar sin necesitar la aprobación de nadie.
El Gran Showman es mucho más que un musical con canciones pegajosas; es una película que da una gran lección y aprendizaje, porque habla de algo por lo que muchas veces hemos pasado, ese miedo de no ser suficientes, de no sentirse capaces de lograr algo, y de que lo que soñamos es muy grande que no sabemos si lo podremos lograr.
Hugh Jackman interpreta a P. T. Barnum, un hombre que empezó desde cero. Era hijo de un sastre pobre, criado entre costuras y con el desprecio de la gente rica que miraba a su familia como si fueran invisibles. Pero Barnum quería crear algo que nunca había sido visto antes. Un espectáculo que dejara a todos con la boca abierta. Y lo logró. Hizo un circo con personas que nadie más quería contratar. Gente que había pasado toda su vida escondiéndose porque la sociedad los señalaba como raros y como fenómenos. Lettie Lutz, la mujer barbuda; Charles, el hombre más pequeño del mundo; Anne, la trapecista. Cada uno de ellos había sido rechazado, aguantaban burlas y los hacían sentirse menos.
Pero en el circo de Barnum encontraron algo que nunca habían tenido, un lugar donde podían ser ellos mismos sin miedos y sin pedirle perdón a nadie. En la película pasa algo mágico que hace que los personajes dejen de esconderse y de pedir disculpas por existir; se muestran frente al mundo como son y brillan con una fuerza que nadie esperaba. Hay una escena donde Lettie canta y es maravilloso; ella está parada cantando frente a mucha gente que alguna vez la juzgó, diciéndoles que ya no le importaba lo que piensen, que ella se ama como es, que es hermosa, poderosa y que nunca más se va a esconder. Después de ella, los demás salieron al escenario mostrándose tal como son, sin miedo y sintiéndose orgullosos de quienes son.
Barnum también tiene que lidiar con mucha gente que lo quiere hacer menos. La alta sociedad lo trata muy mal, lo llaman farsante y lo humillan. Pero él no se da por vencido, sigue luchando por su sueño, creyendo en él, aunque todos digan que está loco. Esto es un gran mensaje de que los sueños grandes siempre van a asustar a los demás y siempre habrá gente que te diga que no lo lograrás, pero si uno mismo sigue creyendo y no se rinde, ese sueño se puede volver realidad.
También está la historia de Philip y Anne. Él es rico y de buena familia, mientras que ella es trapecista, pero en esa época eso era lo más bajo de la sociedad. Ellos dos se enamoran, pero todo está en su contra; la familia de Philip lo presiona y los juzgan. Pero ellos luchan por estar juntos porque entendieron que la opinión de los demás no define nuestra felicidad.

Esta película tiene momentos duros y tristes. Barnum se deja llevar por la ambición que hace que casi pierda a su familia y a toda su gente del circo. Pero regresa al darse cuenta de que lo más valioso que tiene son las personas que creyeron en él desde el principio. El Gran Showman deja un mensaje, que es que el ser diferente no es malo, es un poder que tiene cada uno y que no necesitamos el permiso de la gente para poder ser nosotros mismos. Es una película que nos enseña que es bueno soñar en grande y atrevernos a ser nosotros mismos sin aparentar por miedo.
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