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Día Internacional del Aguacate: un fruto con raíces prehispánicas y representante de la gastronomía mexicana 

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El Día Internacional del aguacate es para recordar la relación de este fruto a la cultura y uno de los patrimonios culturales del mundo, la gastronomía mexicana. 

Redacción Regina Melo 

El 31 de julio se celebra el Día Internacional del Aguacate, para reconocer a uno de los elementos principales en la cocina mexicana, además de su popularidad en platillos como el guacamole, el aguacate posee una historia que se remonta a miles de años y mantiene una cercana relación con las culturas originarias de México. 

El nombre aguacate proviene del vocablo náhuatl ahuacatl, utilizado por los pueblos mexicas para nombrar este fruto. Su cultivo comenzó hace aproximadamente 10 mil años en la región que hoy ocupan el centro y sur de México, así como parte de Guatemala. Con el paso del tiempo, diversas civilizaciones prehispánicas, entre ellas los olmecas, mayas y mexicas, incorporaron el aguacate a su alimentación y lo consideraron un alimento de gran valor por su sabor y propiedades. 

Tras la llegada de los españoles en el siglo XVI, el aguacate comenzó a expandirse hacia otras regiones del mundo. Actualmente se cultiva en países de América, Europa, África y Asia, aunque México continúa siendo el principal productor y exportador. De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el país aporta cerca del 30 % de la producción mundial, siendo Michoacán el estado con mayor volumen de cosecha, seguido por Jalisco, Estado de México, Nayarit y Morelos. 

Existen tres especies principales de aguacate: el mexicano, originario de las zonas altas del país; el guatemalteco, adaptado a climas templados; y el antillano, que prospera en regiones tropicales. De la combinación de estas variedades surgieron distintos tipos comerciales, siendo el Hass el más conocido por su cáscara rugosa y su pulpa cremosa. También destacan variedades como Criollo, Fuerte, Bacon y Reed, cada una con características particulares de sabor, tamaño y textura. 

La cosecha del aguacate requiere paciencia y cuidado. Los árboles tardan entre tres y cinco años en producir sus primeros frutos y estos no maduran completamente mientras permanecen en las ramas. Por ello, los agricultores los cortan cuando alcanzan el grado adecuado de desarrollo y el proceso de maduración continúa después de la recolección. Esta característica facilita su transporte y comercialización hacia distintos mercados internacionales. A lo largo de los siglos, el aguacate también se convirtió en un símbolo de la riqueza agrícola de México. Su presencia en mercados, cocinas y tradiciones refleja la importancia que ha tenido para distintas generaciones. Hoy forma parte de recetas tradicionales como el guacamole, las tortas, los tacos, las ensaladas y varios platillos que representan la identidad gastronómica de México. 

El reconocimiento internacional del aguacate también ha impulsado el interés por conservar las técnicas de cultivo y la diversidad de sus variedades. El Día Internacional del Aguacate no solo celebra su sabor, sino también la historia de un fruto que nació en territorio mesoamericano y que continúa siendo uno de los mayores orgullos agrícolas y culturales de México.