Redacción Regina Melo
El Real Madrid inició una nueva etapa en sus preparaciones de cara a la próxima temporada. Atrás quedaron las grandes giras por Estados Unidos con partidos ante algunos de los clubes más importantes del mundo. Ahora, el equipo dirigido por José Mourinho apuesta por una preparación más cercana en su ciudad deportiva de Valdebebas, donde busca llegar en mejores condiciones al arranque de la competencia.
El Real Madrid ha cambiado los grandes escenarios internacionales por encuentros de preparación en el estadio Alfredo Di Stéfano. Hasta ahora, el club ha disputado dos partidos de entrenamiento, una modalidad que combina la intensidad de un juego con el objetivo de evaluar el rendimiento de sus futbolistas sin la presión de un amistoso oficial.
El primer duelo fue ante el Alcorcón, donde el Real Madrid consiguió una victoria por 1-0. Días después enfrentó al Leganés, equipo al que superó por 4-1. Estos encuentros han servido para que el cuerpo técnico observe el estado físico de los jugadores y comience a definir las piezas que podrían tener mayor protagonismo durante la temporada.
Uno de los focos de atención ha sido José Mourinho, quien regresó al banquillo del club con una postura más reservada. Durante el primer partido permitió que la prensa observara parte del entrenamiento, mientras que en el segundo tuvo un acercamiento diferente al saludar a los medios antes de iniciar la práctica. El gesto fue interpretado como una intención de construir una relación distinta a la que tuvo durante su primera etapa en Madrid.
La plantilla todavía no está completa debido a que varios jugadores continúan incorporándose después de su participación en el Mundial. Futbolistas como Lunin, Arda Güler, Huijsen, Camavinga, Raúl Asencio, Trent Alexander-Arnold, Álvaro Carreras, Gonzalo y Franco Mastantuono ya trabajan con el equipo. Fede Valverde también se sumó a los entrenamientos, mientras Rodrygo y Éder Militão acompañaron al grupo debido a sus respectivas lesiones.
Aunque la preparación actual es más discreta, el Real Madrid sí tendrá algunos partidos fuera de casa. El 1 de agosto viajará a Austria para enfrentar a la Fiorentina, mientras que el 8 de agosto jugará contra el Ferencváros en Hungría. Además, el equipo se enfrentará ante el Deportivo de La Coruña por el Trofeo Teresa Herrera el 12 de agosto.
El cambio en la pretemporada responde a un calendario cada vez más exigente. Desde el año pasado, el Mundial de Clubes modificó la planificación habitual del equipo, por lo que la institución decidió priorizar sesiones más controladas y adaptadas a las necesidades de sus jugadores.
El objetivo es llegar preparado al primer partido oficial de la temporada, programado para el 22 de agosto ante el Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona. Por ahora, el Real Madrid continúa ajustando detalles y retomando el ritmo antes de afrontar los compromisos en su agenda deportiva.










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