Redacción Marlone Serrano
Dejar propina en un restaurante, bar, cafetería u hotel en México es una decisión exclusiva del consumidor. Los establecimientos no pueden agregar de manera unilateral un porcentaje por este concepto ni condicionar la prestación del servicio a que el cliente pague una gratificación.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha reiterado que la propina es voluntaria y que corresponde a cada persona decidir si desea otorgarla y determinar el monto de acuerdo con el servicio recibido.
Por ello, encontrar en la cuenta un cargo automático de 10, 15 o hasta 20 por ciento no obliga al consumidor a cubrirlo si nunca autorizó ese pago.
¿Qué dice la ley sobre la propina?
La protección de los consumidores está respaldada por la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC). El artículo 10 establece que los proveedores no pueden utilizar métodos o prácticas comerciales coercitivas o desleales, imponer condiciones abusivas ni proporcionar servicios adicionales a los originalmente contratados cuando estos no hayan sido solicitados o aceptados expresamente.
Esto significa que un establecimiento tampoco puede añadir otros cargos que no hayan sido informados y aceptados por el cliente.
Además, los negocios tienen la obligación de exhibir claramente sus precios, incluir los impuestos correspondientes y entregar un comprobante del consumo.
¿De cuánto puede ser la multa?
Las sanciones previstas por la LFPC pueden alcanzar cantidades millonarias. De acuerdo con los montos vigentes para 2026 citados en el texto, las infracciones contempladas en el artículo 128 pueden recibir una multa de entre:
1,093.02 y 4 millones 274 mil 960.73 pesos.
Sin embargo, esto no significa que todos los restaurantes que cobren una propina sin autorización reciban automáticamente la multa máxima. La autoridad determina la sanción de acuerdo con las circunstancias y características de cada caso.
Cuando una infracción es considerada particularmente grave, las consecuencias pueden aumentar.
El artículo 128 Bis contempla la posibilidad de que la Profeco ordene la clausura total o parcial del establecimiento hasta por 90 días, además de una multa que puede ir de:
228 mil 266.96 a 6 millones 391 mil 474.56 pesos.
¿Qué hacer si te cobran propina sin autorización?
Si un restaurante incluye una propina que el consumidor no autorizó, la recomendación es solicitar que el cargo sea eliminado de la cuenta y pagar únicamente los conceptos correspondientes al consumo contratado.
También es conveniente conservar el ticket o comprobante, así como fotografías de la cuenta, los precios exhibidos o cualquier otro elemento que permita documentar el cobro.
Si el establecimiento se niega a retirar el cargo o insiste en exigir el pago, el consumidor puede presentar un reporte o recurrir a la Profeco.
De acuerdo con la información proporcionada, el organismo recibe reportes a través del Teléfono del Consumidor 55 5568 8722 y 800 468 8722, además de sus Oficinas de Defensa del Consumidor y otros canales oficiales de atención.
La propina sigue siendo voluntaria
La propina no forma parte automática del precio del servicio. El consumidor tiene derecho a decidir si la entrega y cuánto desea otorgar.
Por ello, antes de pagar, Profeco recomienda revisar cuidadosamente la cuenta para detectar cargos no autorizados y verificar que el monto corresponda a los precios anunciados.
La regla aplica no solo para restaurantes, sino también para bares, cafeterías, hoteles y otros servicios turísticos. Ningún establecimiento puede convertir la propina en una condición obligatoria para brindar el servicio.
Así, si un negocio pretende cobrar una gratificación sin autorización, el consumidor puede solicitar que sea retirada y, en caso de persistir la irregularidad, acudir ante la autoridad correspondiente.










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